Enciendes una vela que has hecho tú… y alguien te pregunta: «¿Dónde la has comprado?»
El aroma llena el salón. La llama baila sobre una cera marmolada en tonos lavanda. Y en la mesa, envueltos con un lazo, los jabones de avena y miel que vas a regalar.
Esa sensación de «lo he hecho yo» es lo que buscan quienes empiezan con las velas y los jabones: un rato de calma con las manos ocupadas, regalos con alma y, quién sabe, el principio de algo más.
Las ganas ya las tienes. Lo difícil es saber por dónde empezar.
Iceberg en gel
Suculenta
Repostería
Capuchino
Bouquet
Glitter
Bubble navideña
Porcelana
Cuarzo
Moldes de cemento










